202003.22
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DERECHO A LA MOVILIDAD HUMANA

Dentro del Capítulo Tercero de la Constitución sobre los Derechos de las personas y grupos de atención prioritaria, la sección tercera contempla lo concerniente al derecho de movilidad humana de las personas; sin embargo, no la define precisamente; la Organización Internacional para la Migración (OIM) la define como La movilización de personas de un lugar a otro en ejercicio de su derecho a la libre circulación.”. [1]

En el concepto podemos encontrar algunos elementos como la movilización, el que se aplica solamente a personas o seres humanos, y finalmente encontramos a la libre circulación; esta última deviene de un derecho otorgado por la autoridad competente. Sin embargo, para que este concepto tenga sentido, debemos hablar de estos tres elementos como indivisibles o interdependientes, ya que al hablar de movilización, hacemos clara referencia a la posibilidad de un ser humano de trasladarse de un lugar a otro, y esto definitivamente, como en todo, debe tener un origen legal, en nuestro caso, la Constitución reconoce a la movilidad como un derecho de las personas y, hace el intento de describir lo que ello consiste a lo largo de los artículo 40 al 42, colateralmente con estos artículo, la Constitución también contempla la libertad de circulación y tránsito.

Un individuo necesita trasladarse de un lugar a otro, este rasgo nómada se ha conservado en nuestros genes desde los inicios de la humanidad, aunque es innegable que el sedentarismo se ha hecho aún más común en siglo XXI tal como lo señala Yuval Noah[2]. Aunque la OIM señala éste como un concepto de movilidad humana, considero que va más allá de solamente este enunciado.

La doctrina nos lleva a diferenciar a la movilidad Interna y Externa, para efectos del tema que se está abordando, podemos considerar a la primera como el traslado dentro del territorio nacional que eventualmente se lo relaciona al “derecho a la inmovilidad” que en síntesis implica prácticamente que el Estado garantice ciertos derechos, Eduardo Romero define a este último como “el derecho a permanecer en el propio territorio en condiciones de dignidad y libertad”[3], y la movilidad externa, como la movilización fuera de los límites territoriales de un país, sobre el cual actualmente se habla de una hipermovilidad[4] que implica el forzar e impedir la movilidad bajo ciertas circunstancias; aunque la movilidad externa nos acerque un poco más al concepto de movilidad humana aún no hemos llegado al fondo de este asunto.

La OIM también cataloga a la Movilidad Humana como un proceso que se encuentra motivado por diversas razonas (voluntarias o forzadas); sin embargo, apunta que este proceso se lo realiza con una intencionalidad, y esta intencionalidad es justamente el ánimo de permanecer en el lugar de destino por períodos cortos o largos.

En esta segunda parte existen múltiples factores que definitivamente nos llevan al lugar donde queremos llegar, la movilidad humana no solamente es la posibilidad de un ser humano de trasladarse sino, también deben converger los siguientes elementos:

1) Motivo o razón del traslado, en este sentido una persona puede trasladarse por decisión propia o quizás inclusive porque se vio forzada a hacerlo, como en el caso de una persona que huye de su país por asuntos de riesgo, a quienes el Ecuador brinda un abanico de posibilidades, bajo condición de comprobables, este último criticable en algunos casos.

2) Intención, este específicamente se refiere al ánimo de permanecer en el territorio por períodos cortos o largos, quiere decir, que la persona manifiestamente debe tener la intención de permanecer en el territorio ecuatoriano, sea este por motivos de turismo, o un sinnúmero de razones que le pueden llevar a desear residir en el Ecuador por tiempos a mediano y largo plazo.

3)  Existe un tercer elemento y se refiere a lo que conocemos como migración circular, la OIM se refiere a movilidad circular, no obstante en lo personal considero que no se pueda hablar de movilidad circular sino de migración circular, la movilidad está acompañado del ánimo de residir o permanecer y en este caso no se puede identificar esta intencionalidad, o por lo menos no de manera clara o abierta; sin embargo, si hablamos de migración circular podemos decir que la persona en estas circunstancias ha creado un hábito que le lleva a estar en un constante traslado y por lo mismo, migra de manera constante, sin que su ánimo sea necesariamente la permanencia en un territorio específico, sino el traslado intermitente propiamente; existen casos inclusive donde su territorio de origen es su último destino en algún punto.

En la migración circular se distinguen algunos grupos: a) Personas que por motivos laborales necesitan ingresar y salir de territorio ecuatoriano, aunque esta modalidad sea evidentemente una solución económica para las personas que lo realizan, es innegable que en otros aspectos puede representar hasta un motivo de alerta para Hacienda y Aduana u otros organismos de control; sin embargo, sobre ese tema no será nuestro debate. b) Personas que, por motivos de jubilación, estacionarias o situaciones de salud, necesitan permanecer de manera temporaria en un territorio y en otro, sin el animo de permanecer de manera permanente en ninguno de los territorios. c) Personas que, por diversos motivos desean movilizarse por temporadas por diversos países y se destino final mayormente, es su país de origen.

Estos son algunos de los tipos de movilidad que podemos encontrar entre este gran abanico de posibilidades, en este caso se ha hecho referencia a aquel tipo de movilidad que se realiza de manera regular, es decir, mediante puntos de control migratorio aérea, fluvial y terrestre, y siguiendo los protocolos y procedimientos autorizados por las autoridades migratorias.

Actualmente, el concepto de Movilidad Humana ha dado origen a una nueva corriente que define el lo que lo llaman el “derecho a la inmovilidad”, que según Eduardo Romero, se lo define como “el derecho a permanecer en el propio territorio en condiciones de dignidad y libertad”

Ahora bien, para darle un poco de actualidad a este tema, las autoridades rectoras en el ámbito de Movilidad Humana, tras la declaración de Emergencia Sanitaria Nacional, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, a través del Acuerdo Ministerial 0000035 del 19 de marzo de 2020, con el afán de no perjudicar a los ciudadanos extranjeros que se encuentran dentro y fuera del territorio nacional, emite las siguientes directrices que, a decir verdad, cubren la mayoría de casos que podrían vulnerar algunos derechos de los extranjeros que se encuentran en situación de movilidad humana dentro o fuera del territorio nacional:

  • Se suspende a partir del 19 de marzo, el conteo de plazos y términos para trámite administrativos iniciados ante el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana.
  • Se suspende a partir del 19 de marzo el conteo de plazos y términos de permanencia fuera del país o también llamado ausentismo, para ciudadanos extranjeros residentes temporales y extranjeros del Ecuador.
  • Se suspende el límite de tiempo de permanencia en el país para los extranjeros que se encuentren en Ecuador como turistas y para residentes temporales, cuyo plazo de permanencia vencían a partir del 19 de marzo.

Como una política que garantiza a los ciudadanos extranjeros su derecho a la libre movilidad, circulación y tránsito, independientemente de su nacionalidad, se reconoce un plazo de 30 días a partir del momento en el que cese la medida de emergencia sanitaria nacional, para que procedan a regularizar su situación migratoria ante las oficinas consulares o dentro del territorio nacional del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana.

La situación actual del País y del mundo muy internamente nos concientiza sobre el origen del problema real, quizás la respuesta no es solo levantarse y propiciar una revolución, a veces el mundo pide paz y nos demuestra que, de ser ignorado, lo exige para enseñarnos lo efímero y antagónico que puede llegar a ser el ser humano, empecemos por encontrarnos y conocernos desde nuestras raíces, por ahora, restrinjamos nuestro derecho de libre movilidad al máximo.


Ab. Mauricio Avilés Ordóñez, Mgst.

maoavileso@gmail.com

SOCIO DE ATHENEUM CORP.




[1] OIM. Movilidad Humana, módulo de capacitación. http://www.oimperu.org/oim_site/documentos/Modulos_Fronteras_Seguras/Modulo2.pdf

[2] Noah Yuval HARARI, Homo Deus: Breve historia del mañana, Barcelona: 2016, 496 pp

[3] Citado en: https://diccionario.cear-euskadi.org/movilidad-humana/, Consultado 21 de marzo de 2020. Romero, E. (2013): En Colombia las empresas españolas ocupan territorios previamente vaciados con violencia. En eldiario.es.

[4]https://www.eldiario.es/quehacemos/que_hacemos_con_las_fronteras_migraciones_CIE_redadas_6_177492272.html Consultado 21 de marzo de 2020.